Eran dos hermanas,
la noche y el día,
una tramontana,
otra gota fría.
Eran dos hermanas,
el sol y la luna,
una de avellanas,
otra de aceituna.
Eran dos hermanas,
lija y terciopelo,
eran dos cristianas
huérfanas de cielo.
Eran dos hermanas,
el llanto y la risa,
una marijuana,
otra yerbaluisa.
Eran dos hermanas,
pensión y viaje,
fines de semana,
corazón salvaje.
Eran dos hermanas,
agosto y febrero,
una tengo ganas,
otra ya no quiero.
Eran dos hermanas,
gusanas de seda,
vírgenes fulanas,
sálvese quien pueda.
Mostrando las entradas con la etiqueta Sabina. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Sabina. Mostrar todas las entradas
jueves, 1 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)